1.-Honestidad:
Periodistas, directivos y empleados de la administración o de apoyo de nuestro diario deben evitar establecer relaciones o actividades económicas, personales o políticas que inhiban o afecten de cualquier manera la independencia y la objetividad de nuestra labor periodística.
No se podrán hacer compromisos económicos y laborales, ni hacer cualquier tipo de gestión en nombre del periódico ante las fuentes, para beneficiar asuntos personales o de terceras personas, sin que ello implique que renunciemos a nuestros derechos ciudadanos.
No se publicará información obtenida por medios ilícitos.
No se publicará información que se reconozca plenamente como falsa.
Nuestra línea editorial no se puede hacer a partir de fobias o de filias, sea hacia un partido político, ideología, religión o hacia cualquier otra comunidad o minoría.
2.- Objetividad:
Nuestra información deberá cumplir con las normas básicas que garanticen la objetividad, la imparcialidad y veracidad de nuestros contenidos. El equilibrio, la pluralidad de opinión, el derecho de réplica, la verificación o confrontación de dos o más fuentes, el apego estricto a los hechos, son recursos periodísticos que nos acercan a la siempre buscada objetividad.
Elementos consustanciales de la objetividad son el respeto a la pluralidad y la tolerancia, por lo que estos valores deben formar parte de nuestros contenidos a publicar.
3.- Credibilidad:
La credibilidad es el capital fundamental de cualquier medio informativo. En la medida en que nuestros lectores creen y confían en la certeza de nuestra información, en esa medida circulamos y somos eficientes medios informativos. Esto atraerá anunciantes, y publicidad y comercialización hacen viable la autosuficiencia económica de un medio de comunicación de capital privado.
4.- Respeto:
Principalmente hacia el lector, elemento central de nuestra tarea.
El respeto a los derechos humanos reconocidos a nivel nacional e internacional será obligación de nuestro diario, no quedando sólo en respetarlos, sino en impulsar su conocimiento público y su acatamiento.
5.- Responsabilidad:
Laborar para un medio de comunicación es un privilegio y sobre todo, una responsabilidad.
El periódico debe tratar con respeto a todas las personas, organismos públicos y privados, y a las comunidades o minorías (religiosas, étnicas, sexuales, lingüísticas).
La labor de informar adquiere la legitimidad y credibilidad ante la sociedad a la que servimos en la medida en que hacemos nuestro trabajo en estricto apego al Estado de derecho.
6.- Claridad:
Nuestro diario debe diferenciar claramente entre lo que es información y lo que es opinión o editorial.
También debe establecer diferencias claras y fácilmente identificables, entre información
y publicidad y/o gacetillas.
Es necesario revalorar los géneros clásicos del periodismo: la nota informativa, la entrevista, la crónica, el reportaje y la columna de opinión